Un abogado migratorio comenzó a concentrar nuevos casos en la frontera; las reglas para visas de turista, donadores de plasma y residentes permanentes son diferentes y, hasta ahora, Estados Unidos no ha anunciado públicamente una nueva política general que retire documentos por estas dos últimas causas
Ciudad Juárez.— La incertidumbre entre viajeros fronterizos aumentó este miércoles luego de que el abogado migratorio Arturo Vázquez reportara haber recibido nuevos testimonios de personas a quienes presuntamente les cancelaron su visa después de acudir a donar plasma en El Paso, así como de residentes permanentes que viven en México y aseguran haber enfrentado problemas con su documentación estadounidense.
Vázquez informó que comenzó a recopilar estos casos de manera confidencial para conocer su dimensión y analizar las posibles vías legales disponibles.
“Hoy y ayer recibí Messengers que están quitando visas a personas que vienen a donar plasma. Y residencias a residentes que viven en México”, publicó el abogado.
Los nuevos reportes aparecen apenas días después de que el litigante documentara 94 testimonios de juarenses que dijeron haber perdido su visa tras ser cuestionados por haber tenido hijos en Estados Unidos. Esa cifra corresponde a casos recibidos por el abogado y no, hasta el momento, a un conteo oficial publicado por autoridades estadounidenses.
Donar plasma tiene una larga disputa migratoria
La situación de quienes cruzan desde México para donar plasma a cambio de una compensación económica tiene antecedentes legales importantes.
En 2021, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) determinó que ingresar con visa B-1/B-2 o tarjeta de cruce fronterizo para vender plasma podía considerarse una forma de trabajo no permitida bajo ese tipo de documento. La agencia argumentó entonces que la actividad constituía “labor por contratación”.
Las compañías CSL Plasma y Grifols llevaron el asunto a tribunales federales. En septiembre de 2022, una jueza federal emitió una orden preliminar que impidió a CBP continuar aplicando aquella prohibición, permitiendo nuevamente el ingreso de donadores mexicanos mientras avanzaba el litigio. A finales de 2025, centros fronterizos continuaban recibiendo a mexicanos con visas B-1/B-2 y tarjetas de cruce bajo los efectos de esa resolución.
Por ello, los nuevos testimonios recopilados en Ciudad Juárez abren interrogantes sobre qué fundamento están utilizando actualmente los agentes en los casos reportados.
Hasta la tarde de este miércoles 12 de agosto, las fuentes oficiales consultadas por La Voz de la Frontera no mostraban un anuncio público de CBP, el Departamento de Estado o el Departamento de Seguridad Nacional que establezca una nueva prohibición general contra los mexicanos que cruzan para donar plasma.
Vivir en México tampoco significa automáticamente perder la residencia
El segundo grupo mencionado por Vázquez corresponde a personas con residencia permanente estadounidense que viven del lado mexicano de la frontera.
En este punto existe una diferencia importante: una Green Card representa un estatus migratorio y no solamente una tarjeta física.
USCIS establece que una persona puede perder la residencia permanente cuando abandona intencionalmente ese estatus, por ejemplo, al trasladarse a otro país con la intención de establecer allí permanentemente su residencia. Sin embargo, vivir en México no significa por sí mismo que toda persona pierda automáticamente la residencia estadounidense.
La propia legislación migratoria contempla además el estatus de residente permanente “commuter” o fronterizo, disponible específicamente para determinadas personas que viven en México o Canadá y se trasladan regularmente a Estados Unidos por motivos laborales.
Esto significa que cada caso debe revisarse individualmente para determinar el tipo de residencia, dónde vive habitualmente la persona, sus vínculos con Estados Unidos y si existe o no una posible declaración de abandono del estatus.
Por ahora, tampoco existe un anuncio oficial conocido que establezca una cancelación automática de residencias para todas las personas que viven en Ciudad Juárez u otras ciudades mexicanas.
Estados Unidos sí endureció esta semana la ofensiva contra el “turismo de nacimiento”
La situación es diferente en el caso de padres que utilizaron una visa temporal para viajar expresamente a Estados Unidos con el propósito de tener un hijo.
El presidente Donald Trump firmó el 6 de agosto la Orden Ejecutiva 14419, denominada Ending Birth Tourism, que ordena al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional reforzar las medidas contra lo que su administración define como “turismo de nacimiento”.
El decreto contempla negar entradas y visas, cancelar documentos existentes e incluso actuar contra extranjeros que, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, hayan utilizado anteriormente una visa de no inmigrante con ese propósito.
El endurecimiento ya se refleja a nivel internacional. Este miércoles, el Departamento de Estado informó la creación de una fuerza especial contra el turismo de nacimiento y reportó la revocación de más de 600 visas de extranjeros en distintos países durante el último mes.
Este operativo federal ofrece un contexto más amplio para los testimonios surgidos recientemente en los puentes entre Ciudad Juárez y El Paso, aunque no significa que todos los casos reportados localmente respondan necesariamente al mismo fundamento migratorio.
Abogado busca integrar expedientes para una posible acción legal
Vázquez ha pedido a quienes aseguren haber perdido documentos migratorios en circunstancias similares que se comuniquen con él para incorporar sus casos a un registro confidencial.
El abogado también señaló públicamente que pretende hacer llegar información de los afectados a la American Civil Liberties Union (ACLU) con miras a posibles acciones judiciales.
La ACLU mantiene actualmente litigios contra las medidas de la administración Trump relacionadas con ciudadanía por nacimiento y esta semana volvió a acudir ante una corte federal para cuestionar las nuevas acciones presidenciales. Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación pública de la organización sobre una demanda específica destinada a recuperar las visas de los 94 juarenses mencionados por Vázquez ni una acción que incluya los nuevos casos relacionados con plasma o residencias.
La evolución de los casos mantiene en alerta a una región donde miles de personas dependen diariamente de documentos estadounidenses para cruzar por razones familiares, laborales, comerciales o médicas.
Mientras las autoridades estadounidenses precisan el alcance de las nuevas revisiones, la principal diferencia será determinar por qué motivo fue intervenido cada documento y bajo qué disposición migratoria se tomó la decisión, ya que una visa de turista, una tarjeta de cruce fronterizo y una residencia permanente están sujetas a reglas diferentes.
