El secretario de Economía señaló que el nuevo control demócrata del Congreso estadounidense no modifica automáticamente los gravámenes impuestos por Donald Trump; la revisión del T-MEC continuará tras las elecciones.
Mérida.- El triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos y su nueva mayoría en ambas cámaras del Congreso no provocará por sí mismo cambios inmediatos en los aranceles aplicados a México, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Durante su participación en el InnovaFest, realizado en Mérida, Yucatán, el funcionario explicó que una parte importante de las facultades para establecer gravámenes comerciales corresponde al presidente estadounidense.
“Las facultades sobre aranceles corresponden o las tiene en buena medida el presidente, o sea, eso no cambia”, señaló.
Ebrard consideró todavía prematuro determinar todas las consecuencias comerciales del nuevo equilibrio político en Washington, luego de las elecciones del 3 de noviembre.
T-MEC sí podría tener ajustes
El secretario distinguió la política arancelaria de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Explicó que cualquier modificación o adición al acuerdo comercial podría requerir un proceso distinto y eventualmente involucrar al Congreso estadounidense.
Hasta ahora, sin embargo, aseguró que no se han acordado cambios de ese tipo.
“El tratado puede ser que sí cambie, pero eso es muy pronto para podértelo decir”, expresó.
México y Estados Unidos han realizado tres rondas de conversaciones relacionadas con la revisión del T-MEC y mantienen pendiente una cuarta, que fue aplazada hasta después de las elecciones estadounidenses.
Ebrard sostuvo que el objetivo ahora será retomar las negociaciones y cerrar la revisión correspondiente a este año.
Destaca integración entre México y EU
El titular de Economía afirmó que cerca del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos ingresan actualmente sin pagar aranceles.
Sin embargo, permanecen gravámenes en sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio, temas que continúan formando parte de las conversaciones comerciales entre ambos gobiernos.
Ebrard señaló que uno de los principales argumentos de México durante las negociaciones ha sido la profunda integración existente entre las industrias de ambos países.
Explicó que imponer aranceles a productos fabricados en México también puede afectar a compañías estadounidenses que producen vehículos, componentes y otros bienes en territorio mexicano.
“Estamos tan integrados que esa ha sido nuestra defensa más grande”, sostuvo.
El secretario aseguró además que el escenario de una desaparición inmediata del T-MEC ya no se encuentra sobre la mesa y afirmó que las negociaciones actuales se concentran en definir las condiciones bajo las cuales continuará funcionando el acuerdo comercial.
La revisión del tratado será especialmente relevante para estados fronterizos como Chihuahua, cuya industria manufacturera mantiene una fuerte integración con las cadenas productivas de Estados Unidos.
