El aplazamiento de 90 días que logró ayer la presidenta Claudia Sheinbaum en su conversación telefónica con el mandatario de EU, Donald Trump, evitó la imposición de aranceles del 30 por ciento a las exportaciones mexicanas y marcó un paso firme hacia la “renovación” del T-MEC, dijo el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
“Nos vamos acercando a la renovación de nuestro tratado. Esto parecía muy difícil y yo creo que esto es un gran avance el día de hoy (ayer)”, afirmó Ebrard durante su participación en la conferencia matutina, en la víspera del plazo crítico del 1 de agosto.
La llamada entre Sheinbaum y Trump, de la que Ebrard fue testigo, permitió obtener una moratoria de tres meses en la imposición de aranceles generalizados, sin necesidad de que México ofreciera concesiones adicionales.
“Todo esto se logró sin ninguna otra concesión por parte de México”, subrayó el funcionario, destacando que el plazo de 90 días marcó el inicio de un proceso técnico y diplomático que conducirá a la revisión estructural del T-MEC, programada oficialmente para enero de 2026.
