Gobierno de Trump analiza restringir entrada de embarazadas tras fallo sobre ciudadanía

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La propuesta buscaría frenar el llamado turismo de nacimiento; actualmente no existe una prohibición general por embarazo, aunque Estados Unidos ya puede negar visas o el ingreso cuando detecta fraude en el propósito del viaje

El Gobierno del presidente Donald Trump analiza endurecer las condiciones de entrada a Estados Unidos para mujeres extranjeras embarazadas, después de que la Corte Suprema reafirmara el derecho a la ciudadanía de quienes nacen en territorio estadounidense.

La posibilidad fue planteada por funcionarios y asesores de la administración como una alternativa para combatir el llamado turismo de nacimiento, luego de que el máximo tribunal rechazara el intento presidencial de limitar la ciudadanía mediante una orden ejecutiva.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, sostuvo que algunas mujeres utilizan visas de turista para ingresar durante las últimas semanas del embarazo, dar a luz en Estados Unidos y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.

“Llegan en el octavo mes, quizá con una, dos o tres semanas de anticipación, dan a luz aquí”, declaró durante una entrevista televisiva.

El funcionario no presentó cifras para demostrar que se trate de una práctica generalizada, aunque señaló que el tema fue discutido dentro de la Casa Blanca tras conocerse la resolución judicial.

No existe todavía una prohibición general

Hasta el momento, el Gobierno estadounidense no ha anunciado una norma que impida automáticamente el ingreso de una mujer por encontrarse embarazada.

La propuesta permanece en etapa de discusión y tendría que definir criterios de aplicación, mecanismos de revisión y posibles excepciones para mujeres que viajen por turismo, asuntos familiares o atención médica legítima.

Las reglas actuales señalan que el embarazo por sí mismo no constituye una causa automática para negar la entrada. Sin embargo, los agentes migratorios conservan amplias facultades para cuestionar el motivo del viaje y rechazar la admisión cuando sospechen fraude, falta de recursos para cubrir gastos médicos o intención de permanecer más tiempo del autorizado.

Desde 2020, los consulados de Estados Unidos también pueden negar una visa de visitante cuando consideren que el propósito principal del viaje es dar a luz para obtener la ciudadanía del bebé.

Las mujeres que requieran atención médica en territorio estadounidense deben acreditar el motivo del tratamiento, presentar información sobre el hospital o especialista y demostrar que cuentan con recursos para pagar los servicios.

Stephen Miller pide revisar quién puede entrar

El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, respaldó la posibilidad de endurecer los filtros migratorios y afirmó que el fallo obliga al Gobierno a analizar con mayor cuidado quién recibe autorización para ingresar, incluso temporalmente.

Miller ha sido uno de los principales impulsores de las políticas migratorias restrictivas de Trump y ha sostenido que la ciudadanía por nacimiento facilita abusos por parte de visitantes extranjeros.

La administración también ordenó al Departamento de Justicia reforzar las investigaciones relacionadas con agencias, intermediarios y organizaciones dedicadas a facilitar viajes con información falsa.

El llamado turismo de nacimiento no constituye por sí mismo un delito independiente, pero mentir en una solicitud de visa, ocultar deliberadamente el propósito del viaje o presentar documentos falsos puede derivar en cargos por fraude migratorio, lavado de dinero, robo de identidad o fraude electrónico.

Corte protege ciudadanía por nacimiento

La discusión surgió después de que la Corte Suprema determinara que los hijos de personas indocumentadas o visitantes temporales nacidos en Estados Unidos se encuentran bajo la jurisdicción del país y adquieren la ciudadanía al nacer.

El fallo anuló la orden firmada por Trump al regresar a la Presidencia, con la cual pretendía desconocer la ciudadanía de bebés cuyos padres no fueran ciudadanos estadounidenses ni residentes permanentes.

Los ministros sostuvieron que la garantía se encuentra protegida por la Decimocuarta Enmienda y por más de un siglo de interpretación constitucional.

La decisión representó un revés para uno de los principales objetivos migratorios del mandatario, aunque su administración adelantó que buscará otras vías legales y administrativas para reducir lo que considera un uso indebido del sistema.

Sin cifras oficiales sobre el fenómeno

El Gobierno federal no cuenta con un registro preciso sobre cuántas mujeres ingresan cada año con la intención específica de dar a luz.

Una estimación elaborada por el Center for Immigration Studies, organización favorable a una política migratoria más restrictiva, calculó entre 20 mil y 26 mil posibles casos anuales.

Esa cantidad representaría menos del uno por ciento de los nacimientos registrados cada año en Estados Unidos. Organizaciones especializadas en migración sostienen que se trata de una práctica poco común y cuestionan que pueda utilizarse para justificar restricciones generales.

Advierten dificultades para aplicar la medida

Especialistas en inmigración cuestionaron cómo se determinaría qué mujeres están embarazadas, en qué etapa de gestación comenzaría una restricción y qué procedimientos podrían utilizarse en aeropuertos y cruces fronterizos.

También señalaron que muchas visas tienen una vigencia de varios años, por lo que una persona puede obtener el documento mucho antes de un embarazo.

Otra dificultad sería diferenciar entre una visitante cuyo propósito principal sea obtener la ciudadanía para su hijo y una mujer que necesite viajar por trabajo, motivos familiares, turismo o una emergencia médica.

Las aerolíneas ya aplican restricciones propias durante las etapas avanzadas del embarazo por razones de seguridad. Algunas pueden solicitar certificados médicos o negar el abordaje después de determinadas semanas de gestación.

¿Qué significaría para la frontera?

Una eventual modificación tendría especial relevancia para regiones como Ciudad Juárez y El Paso, donde miles de personas cruzan regularmente por motivos familiares, comerciales, turísticos y médicos.

Por ahora, una mujer embarazada con visa vigente no está automáticamente impedida para cruzar. No obstante, puede ser sometida a una revisión adicional y deberá responder con claridad sobre el propósito de su visita, el tiempo de permanencia y la manera en que cubrirá sus gastos.

La propuesta todavía no tiene reglas, fecha de aplicación ni alcance definido. Mientras la Casa Blanca analiza nuevas restricciones, la ciudadanía por nacimiento permanece protegida por la Constitución estadounidense.

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