Cruces entre Juárez y El Paso registraron filas inusualmente cortas durante gran parte del miércoles, en medio de la incertidumbre por nuevas revisiones migratorias en Estados Unidos.
Los tiempos de espera en los puentes internacionales disminuyeron de manera considerable durante este miércoles, luego de varios días en los que automovilistas llegaron a enfrentar filas de hasta tres horas para ingresar a El Paso.
Usuarios de los cruces fronterizos reportaron una afluencia notablemente menor, particularmente durante las primeras horas de la tarde. En el puente Córdova-De las Américas, conocido como puente Libre, algunos viajeros señalaron incluso momentos en los que prácticamente no había vehículos esperando para cruzar.
Los registros oficiales coincidieron con estos reportes. Alrededor de la 1:00 de la tarde, el puente Libre marcaba aproximadamente 10 minutos de espera, tanto en los carriles generales como en Ready Lane.
En el puente Paso del Norte, los tiempos se ubicaban en alrededor de 15 minutos para la línea general y 10 minutos para Ready Lane.
Por su parte, el cruce de Zaragoza registró esperas de hasta 25 minutos en los carriles Ready, mientras que el acceso general permaneció cerrado durante parte de la jornada.
La afluencia comenzó a incrementarse moderadamente durante la tarde. Cerca de las 7:00 de la noche, el puente Libre reportaba alrededor de 35 minutos en la línea general y 30 minutos en Ready Lane.
Una hora más tarde, Paso del Norte presentaba tiempos similares, mientras que Zaragoza mantenía esperas cercanas a los 10 minutos en sus carriles Ready.
La reducción en el flujo fronterizo ocurre en medio de la incertidumbre generada por las nuevas medidas migratorias de Estados Unidos relacionadas con el llamado “turismo de parto”.
Las disposiciones han provocado preocupación entre algunos residentes fronterizos ante la posibilidad de que autoridades estadounidenses revisen o cancelen visas de turista cuando consideren que fueron utilizadas para ingresar al país con el propósito principal de dar a luz.
Ante este escenario, algunos usuarios frecuentes de los puentes internacionales habrían comenzado a modificar sus hábitos de cruce, situación que podría estar influyendo en la reducción temporal de las filas.
